viernes, 27 de febrero de 2009

"SEMANA SANTA DE TORRENTE 2009"

POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO LOS TEMPLARIOS TENDRÁN
EL HONOR DE VOLVER A CUSTODIAR EL SANTO CÁLIZ
DE LA CIUDAD DE TORRENTE EN VALENCIA.


Gracias a los esfuerzos del Preceptor de la OCET y a las conversaciones que se han tenido con el Presidente de la Hermandad de los Caballeros del Santo Cáliz de la Santa Cena SrD. Vicente Marcilla Vinez y sobre todo con el Sr.D. Enrique De Dios Cintero, para retomar unas relaciones algo deterioradas ocasionadas ya sabeis todos por quien, de nuevo los Templarios que lo deseen tienen el honor de custodiar el Santo Cáliz. Ya que este año ha sido la OCET invitada a ser los Custodios de tan Santa Reliquia.

La procesión tendrá lugar el día 10 de abril, festividad del Viernes Santo a las 20'00 horas, la salida se efectuará desde el Museo de la Semana Santa de Torrente, el recorrido durará tres o cuatro horas.
A las cuatro esquinas del Paso del Santo Cáliz formarán custodios cuatro caballeros ataviados a la usanza de la época, año 1250.

A tan simbólico acto acudirán el Prior General de la OCET D. M. Enrique Terceiro Muiños, el Preceptor D. Federico Leiva i Paredes, el Canciller D. Jaume Mestres i Capitán, el Arcarius D. José Javier Torres Guerrero, la Senescal María de los Ángeles Ramallo Beltrán, el Secretario D. Manuel Sánchez Calero, el Maestro de Ceremonias D. Antonio Coca Navas, así como caballeros de casí toda la Península.
Se ha invitado a otras ramas Templarias de la que estamos pendientes de confirmación, pero se espera ser un número considerable de hermanos.
La OCET agradece a los hermanos del Santo Cáliz de la Santa Cena su cordial acojida un año más. También queremos agradecer a todos los hermanos Templarios que se acercarán hasta Valencia para la Custodia del Santo Cáliz. Gracias a todos.
Y recordad siempre, "La Gloria solo es para Él, que tuvo el valor de morir por todos".

miércoles, 25 de febrero de 2009

"EL MIÉRCOLES DE CENIZA"

_757544.jpg"> CAMBIA EL AMBIENTE: EMPIEZA EL CAMINO CUARESMAL DE LA PASCUA

Todo debe apuntar hoy al inicio de la Cuaresma como camino hacia la Pascua. Los varios elementos clásicos en esta ambientación -que trataremos de nuevo el domingo próximo- deben estar ya presentes desde hoy: el color morado, la ausencia de las flores y del aleluya, el repertorio propio de cantos...
Al comienzo de la celebración se omite el acto penitencial: se reza o canta, por tanto, el Señor ten piedad, sin intenciones.
Y cosas que si siempre son importantes, lo son más todavía cuando se inicia un tiempo con significado más intenso: proclamar de un modo más expresivo y cuidado las lecturas del día, cantar el salmo responsorial, al menos su antífona entre las varias estrofas, y hacer una breve homilía, ayudando a entrar en el clima de la Cuaresma. La Plegaria puede ser una de las de Reconciliación.

LA CENIZA, UN GESTO QUE PUEDE SER EXPRESIVO

El gesto simbólico propio de este día es uno de los que ha calado en la comunidad cristiana, y puede resultar muy pedagógico si se hace con autenticidad, sin precipitación; con sobriedad, pero expresivamente. Como ya ha resonado y se ha comentado la Palabra de Dios, la imposición de la ceniza comunica con facilidad su mensaje de humildad y de conversión.
El sacerdote se impone primero él mismo la ceniza en la cabeza -o se la impone el diácono u otro concelebrante, si lo hay- porque también él, hombre débil, necesita convertirse a la Pascua del Señor. Luego la impone sobre la cabeza de los fieles, tal vez en forma de una pequeña señal de la cruz. Si parece más fácil, se podría imponer en la frente, por ejemplo a las religiosas con velo. Es bueno que vaya diciendo en voz clara las dos fórmulas alternativamente, de modo que cada fiel oiga la que se le dice a él y también la del anterior o la del siguiente.
Si no va a resultar complicado, se podría introducir una manera nueva de realizar el gesto.
Una fórmula apunta a la conversión al Evangelio: «Convertíos y creed el Evangelio» (que parecería más propio que se dijera en singular, como la otra es más interpelante). Mientras que la otra alude a nuestra caducidad humana: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». Ahora bien, parece que sería más educador acompañar estas palabras con dos gestos complementarios: el sacerdote impone la ceniza a cada fiel, diciendo la fórmula de la ceniza y el polvo, y a continuación el fiel pasa a otro ministro que está al lado y que le ofrece el evangelio a besar, mientras pronuncia sobre él la fórmula que habla del evangelio. No creo que complique mucho el rito, y podría resultar más expresivo de la doble dimensión de la Cuaresma. Ya se ha experimentado con éxito en algunas comunidades, tanto parroquiales como más homogéneas y reducidas.

LA CONVERSIÓN Y SUS OBRAS

Las tres lecturas de hoy expresan con claridad el programa de conversión que Dios quiere de nosotros en la Cuaresma: convertíos y creed el Evangelio; convertíos a mí de todo corazón; misericordia, Señor, porque hemos pecado; dejaos reconciliar con Dios; Dios es compasivo y misericordioso...
Cada uno de nosotros, y la comunidad, y la sociedad entera, necesita oír esta llamada urgente al cambio pascual, porque todos somos débiles y pecadores, y porque sin darnos cuenta vamos siendo vencidos por la dejadez y los criterios de este mundo, que no son precisamente los de Cristo.
Es bueno que en la homilía se haga notar la triple dirección de esta conversión que apunta el evangelio:
a) la apertura a los demás: con la obra clásica cuaresmal de la limosna, que es ante todo caridad, comprensión, amabilidad, perdón, aunque también limosna a los más necesitados de cerca o de lejos,
b) la apertura a Dios, que es escucha de la Palabra, oración personal y familiar, participación más activa y frecuente en la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación,
c) y el ayuno, que es autocontrol, búsqueda de un equilibrio en nuestra escala de valores, renuncia a cosas superfluas, sobre todo si su fruto redunda en ayuda a los más necesitados.
Las tres direcciones, que son como el resumen de la vida y la enseñanza de Cristo, nos ayudan a reorientar nuestra vida en clave pascual.

J. ALDAZABAL MISA DOMINICAL 1993, nº 3

INICIO DE LA MILICIA CRISTIANA

Cada año la Cuaresma debe ser como un toque de trompeta, la convocación de la comunidad cristiana (cf. Joel en la primera lectura), para que los que se sienten seguidores de Jesús y miembros vivos de la Iglesia emprendan un camino serio de conversión y renovación para celebrar la Pascua anual. Cada parroquia, cada comunidad ha de tener eso muy claro hoy. Decimos: ¡Adelante, emprendamos con ilusión, con pasión, el camino de los cuarenta días que son esfuerzo y lucha, milicia, para hacer, junto con Cristo y con su gracia renovadora, el paso, la Pascua, del hombre viejo al hombre nuevo!
Desde el principio debemos dejar claro qué es la Cuaresma: no es una simple devoción, ni sólo unos días de mortificación, ni mucho menos un tiempo de "tristeza" y aflicción aunque sea por la meditación de la Pasión de Jesús. Cuaresma es un programa, un camino, un esfuerzo y milicia para revisar y renovar nuestro ser cristianos, que consiste radicalmente en vivir la vida de Cristo ya desde ahora, mientras somos peregrinos y testimonios del Reino de Dios.

CUARESMA BAUTISMAL Y PENITENCIAL

Por tradición sacramental, la Cuaresma es preparación inmediata de los catecúmenos a la iniciación cristiana en la Vigilia pascual y de los penitentes a la reconciliación, que les era concedida inmediatamente antes de la celebración de la Pascua. Esta doble línea debe ser mantenida y propuesta a los creyentes que de verdad quieren entrar en la preparación de la Pascua. Ésta nunca ha de ser considerada como un simple "aniversario" de la Pascua de Jesús, como un recuerdo, una fiesta conmemorativa. La liturgia siempre es actualización, vivencia, mediante los sacramentos que nos injertan en Cristo y nos renuevan esta inserción recibida en la iniciación: bautismo, confirmación y primera eucaristía; el sacramento de la penitencia, como segundo bautismo, nos restituye o renueva y perfecciona nuestro ser Cuerpo de Cristo, estropeado a menudo por el desgaste del pecado.
Si una parroquia o comunidad tiene catecúmenos que han de recibir la iniciación cristiana en las próximas fiestas pascuales, durante la Cuaresma debe acompañarlos, renovando ella misma los pasos del catecumenado: la profundización en la fe y en la conversión por la audición de la Palabra de Dios, por la plegaria, por la revisión de sus actitudes y comportamientos en el mundo.
Pero toda comunidad cristiana, en Cuaresma, es invitada a prepararse a renovar su iniciación (en la Vigilia pascual) y a seguir un camino de conversión para"hacer penitencia" de verdad, es decir, para convertirse de corazón a Dios y a los hermanos. Por eso hoy, y también el domingo pr6ximo, hay que proponer a los fieles el objetivo de la renovación de las promesas bautismales de la Vigilia pascual, que debe ir precedida por un esfuerzo de clarificar qué es ser cristiano hoy en la doble vertiente de la renuncia (conversión) y de la fe, y también por una "programación penitencial", en la que no debe faltar la oferta de la reconciliación personal y la celebración comunitaria penitencial (forma segunda del Ritual), acompañada por otras actividades que demuestren que la comunidad vive la penitencia como conversión.
Se tendría que inculcar a los fieles que ésta sería la mejor respuesta a la pregunta: "¿Cómo forjamos la Cuaresma este año?". Pues profundizando y renovando nuestro ser cristiano (nuestra iniciación) mediante las prácticas que comunitaria y personalmente creamos más adaptadas a este objetivo. Cuaresma catecumenal-bautismal y penitencial, al fin y al cabo.

LA CENIZA: SIGNO DE CONVERSIÓN Y DE CADUCIDAD

Hoy el signo identificador del inicio de la Cuaresma es la ceniza. En la imposición tenemos dos fórmulas, igualmente tradicionales: "Convertíos y creed el Evangelio", o "Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás". El sentido de la conversión penitencial, ya explicado, y el de la caducidad son igualmente "predicables" al hombre de hoy. Solemos utilizar normalmente la primera, aunque la segunda también es actual: en esta vida breve, hay que ir consumiendo el hombre viejo para alcanzar el fuego y la luz del hombre nuevo, resucitado, en la Pascua.
La bendición e imposición de la ceniza ha de hacerse con dignidad, mostrando el sentido de un rito que abre la Cuaresma, tiempo favorable y día de salvación (cf. 2. Iectura), de un rito que responde a una actitud interior filial ante el Padre, que no tiene nada que ver con una obsesión o tristeza o con una práctica rutinaria y puramente exterior (evangelio). Por eso la ceniza no ha de imponerse sin unas palabras (homilía) que clarifiquen y ayuden a discernir, nunca fuera de una celebración.
Hay que tener presente que este rito sustituye el acto penitencial del principio de la misa. Se podrá optar hoy por celebrar la eucaristía o simplemente por ofrecer una celebración de la Palabra de Dios con el rito de la ceniza; depende de las circunstancias y de la sensibilidad de los fieles. En la eucaristía hay que subrayar que "este sacrificio que inaugura la Cuaresma" (ofrendas), es preparación para la celebración de la Pasión del Señor.

PERE LLABRÉS MISA DOMINICAL 1995, nº 3

Meditación del día

¿Cuánto hace que no ayunas? ¡Hombre de poca fe! ¡Claro que sirve el ayuno!
Es de obras de amor el abstenerte de comer para que otros no pasen hambre. Dios por tu ayuno, da de comer al hambriento y cura tu sed de mundanismo, dándote la paz de espíritu. Ayuna y sé feliz hijo de Dios, el Señor.

Es Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

P. Jesús

martes, 24 de febrero de 2009



Desde este humilde blog queremos llevar nuestras condolencias a

nuestros hermanos en Houston por la perdida de dos familiares.

Roguemos pues por el alma de estos hermanos fallecidos,
Beatriz Ahuja Peña y Leonardo Ahuja Peña

ORACIÓN

¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor,


único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte


causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos,


la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos;


Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños


sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús!


que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones


que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo,


compadécete también de nuestras lágrimas.


Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la perdida


de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso.


¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma,


para que la purifiques en tu sangre preciosísima


y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él!


¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia,


conformidad con tu divino querer en esta tremenda


prueba que tortura el alma! ¡Míralas, oh dulce,


oh pidadosísimo Jesús! y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra
hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño,


y ahora lloramos la ausencia momentánea del ser querido,


nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo,


para vivir eternamente unidos en tu Corazón.


Amén.




Oremus: Fidélium, Deus, ómnium cónditor et redémptor,


animábus famulórum famularúmque tuárum remissiónem


cunctórum tríbue peccatórum: ut indulgéntiam,


quam semper optavérunt, píis supplicatiónibus consequántur.


Per Chrístum Dóminum nóstrum.


Amén.




"MEDITACIÓN DEL DÍA"


"MEDITACIÓN "
(Dedicado a todos los que nos ofenden y se ceen mejores)


No lo niegues, tú quieres ser mejor que los demás; eso no es malo, lo malo es que para ser mejor que los demás, tú los derribas con tus falacias y mentiras. Entonces eres peor que los demás, aunque aparentemente te puedan ver mejor. La bondad no se esconde, la bondad reside en ayudar a los demás a ser mejores y así tú te haces mejor por ser bueno y hacer el bien.

lunes, 23 de febrero de 2009

"LOS FUNDADORES DE LA ASOCIACIÓN OCET"

De Izquierda a derecha (Arriba) Eliseo Barberá (Valencia), Antonio Coca (Sevilla)
Mª Ángeles Ramallo (Madrid), Manuel Sánchez (Algeciras),
José Javier Torres Guerrero (Madrid)
(Abajo) E. Terceiro (Algeciras), Federico Leiva (Valencia),
Manuela Gris (Barcelona) y Luís Fco. Candelas (Málaga)
El orden de esta foto es el mismo que la de arriba, a excepcion de que en esta está Jaume Metsres i Capitán (Barcelona)
Además de estos son socios fundadores asimismo:
S. Figueredo (Valencia) y Conrado Molina Arizón (Zaragoza)

http://www.templariosdecristo.org/
Lunes 23 de Febrero de 2009


Evangelio según San Marcos. Capítulo 9, 14 – 29

Todo es posible al que tiene fe.


Cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña,

al llegar adonde estaban los demás discípulos,

vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo.

Él les preguntó: <<¿De qué discutís?>>.

Uno le contestó: <
tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra,

lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes

y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen,

y no han sido capaces>>. Él les contestó: <<¡Gente sin fe!

¿Hasta cuándo estaré con vosotros?

¿Hasta cuando os tendré que soportar? Traédmelo>>.

Se lo llevaron. El espíritu en cuanto vio a Jesús,

retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba,

echando espumarajos. Jesús preguntó al padre:

<<¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?>>.

Contestó él: <
Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua,

para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos>>. Jesús replicó: <<¿Si puedo?>>

Todo es posible al que tiene fe>>.

Entonces el padre del muchacho gritó:

<>.

Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: <
Vete y no vuelvas a entrar en él>>.

Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió.

El niño se quedó como un cadáver,

de modo que la multitud decía que estaba muerto.

Pero Jesús lo levantó, tomándolo de la mano,

y el niño se puso en pie.

Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas:

<<¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?>>.

Él les respondió: <>.
Es Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.


Meditación del día


Tú dudas, ¡no lo niegues!

Pero puedes decirle a Dios que dudas y que te de fe.

Pide ayuda a Jesús;

sólo puede ayudarte Jesús, porque Jesús es Dios.

No esperes ayuda de nadie más que no sea de Dios.

Y si alguien te ayuda, es porque Dios quiere que te ayude

y te ayuda: Dale siempre gracias a Dios por todo; por todo.

Anda, confía en Jesús y vive en la paz de Dios.


Evangelio ofrecido por:



sábado, 21 de febrero de 2009

Sábado 21 de Febrero de 2009

Evangelio según San Marcos. Capítulo 9, 2 – 12

Éste es mi hijo amado; escuchadlo Jesús se llevó a Pedro a Santiago y a Juan,
subió con ellos solos a una montaña alta,
y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:.
Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió,
y salió una voz de la nube: <<Éste es mi Hijo amado; escuchadlo>>.
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:.
Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de.
Le preguntaron:
<<¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?>>.
Les contestó él:
<>.
Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del hombre
tendrá que padecer mucho y ser despreciado?
Os digo que Elías ya ha venido,
y han hecho con él lo que han querido,
como estaba escrito.

Es Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

Meditación del día

Jesús decide a quien se lleva. Jesús elije a quien enseñar la Gloria de Dios.
Dios decide siempre, así qué; deja de ir de sabio, de inteligente y justo,
porque Dios decide si eres digno de estar a su lado en los momentos que Él quiere.
Tú sólo debes seguirle y él, Dios, Jesús, hace lo demás. Siempre.

Evangelio ofrecido por catholicosonline.com